Mentir es decir lo contrario de aquello que se cree, se piensa o se siente. Hay un dicho popular que afirma que “se pilla antes a un mentiroso que a un cojo”. En este artículo vamos a detallar los aspectos grafológicos generales de la mentira, pero también distinguiendo los distintos tipos de mentira, esencialmente basados en los motivos que una persona tiene para mentir. Al final del artículo encontrarás un video muy entretenido en el que un grupo de grafólogos te hablamos también sobre cómo descubrir a un mentiroso por su escritura

Rasgos grafológicos de la personalidad mentirosa

  • Texto ilegible: si el texto de la carta y la firma son ilegibles implicará falta de honestidad y de transparencia en todos los planos, tanto en el aspecto social como en el personal e íntimo.
  • Escritura artificiosa con formas complicadas o exageradas: tendencia a la extravagancia y a disimular aspectos de personalidad. Puede estar compensando un sentimiento de inferioridad subyacente.
  • Óvalos muy cerrados o con doble vuelta: siendo el óvalo uno de los rasgos de esencialidad del yo, el hecho de cerrarlo por completo o darle doble vuelta está implicando cerrazón, hermetismo, excesiva reserva sobre los propios asuntos. Refleja a la persona que se mete en su caparazón al que es difícil de acceder para conocerle en toda su integridad.
  • Rúbrica complicada: intención de esconder el yo más íntimo y personal. Es propia de personas que van por la vida de misteriosas y es difícil acceder a su personalidad auténtica ya que se cierran mucho para no dejarse conocer.
  • Dirección sinuosa tanto en línea como en la base de la palabra: refleja la actitud sibilina de la serpiente que va escurriéndose para ocultar sus verdaderas intenciones. Es un gesto propio de personas acostumbradas a la negociación, a la diplomacia, a responder con evasivas cuando se les pregunta por temas personales. Realmente no llegan a mentir, pero no dicen toda la verdad o responden con medias verdades, ocultando ases bajo la manga.
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Muestra de escritura con óvalos muy cerrados, incluso con doble vuelta

 

Tipos de mentira y sus rasgos grafológicos

Se diría que quien así escribe, miente, pero ¿por qué miente? Veamos, a continuación, los principales tipos de mentira según su motivación y los detalles grafológicos particulares de cada uno de ellos:

Mentira por orgullo o vanidad

El que miente lo hace para vanagloriarse de sí mismo y aparentar ser lo que no es, o por creerse mejor que los demás. Sus mentiras atañen directamente al ego o a posesiones meramente materiales con el fin de generar admiración o incluso envidias en el interlocutor.

Este tipo de mentira se manifiesta en una escritura ampulosa, tanto en texto como en firma, con trazos artificiosos y profusión de inflados, sobre todo en las mayúsculas.

También pueden aparecer rasgos de coquetería, como espirales o bucles en el primer monte de la “M”. La escritura exagerada y artificiosa suele ser propia de aquél que se autoengaña y se miente a sí mismo, pues suele estar compensando un subyacente sentimiento de inferioridad.

Mentira por inseguridad

Hablamos aquí de un mentiroso inmaduro o infantil.

Este tipo de mentira es propia de adolescentes o personalidades inmaduras que se sienten inseguros o acobardados y que tienen fácil tendencia a mentir, generalmente por temor a un posible castigo por parte de sus superiores. Suelen ser mentirosos bastante inocentes que se revelan en una escritura de inclinación invertida e inhibida, apretada y de pequeño tamaño en general, con presencia de óvalos cerrados o con doble vuelta.

Mentira blanca o piadosa

Es un tipo de mentira exenta de malos sentimientos. Todo lo contrario, se hace con intención de no provocar dolor o daño en el interlocutor. Por ejemplo: mentir a un enfermo la verdadera gravedad de su dolencia.

El que miente por no herir a quien escucha sus mentiras muestra una escritura inclinada a la derecha, de formas curvas y con óvalos cerrados por abajo en un intento de ligar con rapidez las dos letras colindantes. Su escritura es, por lo general, armoniosa y no muestra señas de egoísmo ni malicia.

Mentira maliciosa o destructiva

Es la mentira que no tiene otra excusa que la pura maldad, la intención de herir o causar un daño al destinatario de dicha mentira.

Los rasgos grafológicos generales para la mentira, en este caso, van unidos a señales de rencor, venganza y crueldad en la escritura, como pueden ser los ángulos en la base de los óvalos, finales en punta o afilados, arpones en la barra de la “t”, y el clásico rasgo del escorpión (punta aguda hacia abajo).

Mentira por diplomacia

Es propia de negociadores, diplomáticos, políticos, abogados que realmente no mienten pero ocultan cosas o no dicen toda la verdad. Este tipo de personas no dicen la verdad o dicen verdades a medias y se guardan un as bajo la manga. Responden con evasivas, escurren el bulto cuando no quieren revelar algún asunto y optan por el clásico “saber nadar y guardar la ropa”.

Este tipo de mentira se refleja en la escritura filiforme (en forma de hilo) y que serpentea tanto en la base de la palabra como en la base del renglón. Es una escritura que se muestra ilegible o semi-legible tanto en texto como en firma. Retrata a una personalidad que no se quiere dejar conocer del todo, en toda su integridad. Como la serpiente que se escurre sibilina, discreta y silenciosa, así es la mentira por diplomacia.

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Autógrafo del ex – Secretario General del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba
(Pincha sobre la imagen para ampliarla)

Sandra Mª Cerro – Grafóloga y Perito calígrafo

Centro de Grafología Sandra Cerro – sandracerro.com

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