Contrariamente a lo que muchas veces creemos, una letra que parece fea puede no serlo tanto. Y una letra aparentemente bonita puede ocultar una personalidad bastante fea.

La escritura fea

Una escritura puede ser o parecer fea por varios motivos:

Caligrafía torpe

Aparece normalmente en niños y ancianos debido simplemente a una motricidad incipiente en los primeros o ya deteriorada en los segundos. En adultos, la caligrafía torpe puede indicar falta de hábito de escribir, personalidad convencional o con pobreza creativa. Y, en el peor de los casos, puede ser indicio de alguna patología.

grafología escritura infantil

Escritura infantil

Caligrafía extraña

Hay letras feas por lo rarísimas que son. Algunas sorprenden sobremanera por la forma de variar o incluso destrozar la estructura del modelo caligráfico escolar.

Este tipo de escrituras suelen tener connotaciones negativas. Son propias de personas que intentan llamar la atención de algún modo, que pretenden diferenciarse.

En algunos casos pueden ocultar patologías psicológicas de tipo narcisista o psicopatías. Y, en el mejor de los casos, pueden pertenecer a genios artistas rayanos en la locura.

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Personalidad narcisista

Caligrafía simplificada

Es la que tienen la mayoría de las personas que consideran fea su letra. Es una caligrafía deformada generalmente por su velocidad de ejecución o porque adopta formas que simplifican el modelo escolar.

Pero esta fealdad no lo es tal si tenemos en cuenta su significado grafológico: agilidad mental, habilidades resolutivas, ingenio, dinamismo, resistencia al estrés, tendencia a la simplificación y a no perder el tiempo, sentido práctico.

Esta escritura pertenece a personas vivas, con una mente ágil capaz de aportar respuestas rápidas ante imprevistos, amantes de la actividad y tremendamente inquietas.

grafología escritura simplificada

Escritura simplificada por agilidad

Escrituras aparentemente bonitas

En el polo opuesto, hay escrituras que parecen muy bonitas y cuidadas a simple vista, pero que nos pueden dar una sorpresa. Aquí tienes la escritura de José Bretón. Parricida. Mató a sus dos hijos pequeños y los quemó en una pira.

grafología escritura de José Bretón

Lógicamente, esto que hemos comentado, tiene muchos matices. Nos hemos centrado en aspectos de forma y velocidad al comentar estos tipos de caligrafías pero, en grafología, al analizar un manuscrito, hay muchos otros aspectos que debemos tener en cuenta para interpretar la personalidad (tamaño, inclinación, dirección, cohesión, etc).

No obstante, ya te hemos dado una idea de lo que puedes encontrarte detrás de una escritura aparentemente fea. ¡Tal vez su autor no lo sea tanto y te estás perdiendo una joya si te fijas sólo en las apariencias!

Sandra Cerro – Grafóloga y Perito calígrafo

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