El pasado viernes, 30 de agosto, tuve el gran privilegio de realizar un breve estudio grafológico sobre el autógrafo del Libro de la Vida de Santa Teresa de Jesús, actualmente expuesto en la Galería de las Colecciones Reales.

En un relajado y amable directo, que la cuenta de Instagram de la Galería quiso compartir con sus múltiples seguidores, conversé sobre la autora, la fascinante historia de este extraordinario autógrafo, sobre cómo escribía la Santa y, sobre todo, lo más curioso, sobre su personalidad a través de su escritura.

Pincha en la imagen para ver el video en Instagram de la Galería

Libro de la Vida Galería Colecciones Reales

Nuestra Santa de Ávila, mujer humanista donde las haya, escritora y patrona de los escritores, emprendedora nata del siglo XVI, sigue viva, palpitando a través de sus manuscritos.

Sus letras siguen siendo su voz, perfectamente audible, aún hoy en día, a pesar de los siglos.

Susurrándonos al oído. «Aquí sigo. Aquí estoy» con perfecta claridad.

Sus letras son el latido de su alma.

En ellas se puede ver todavía a esa mujer arrolladora, incansable andariega, lideresa extraordinaria e infatigable comunicadora.

A esa mujer avispada e inquieta.

A esa insaciable escritora, ávida por soltar en tinta a borbotones la fascinante creatividad que de su mente sin cesar fluía.

La Galería de las Colecciones Reales es uno de los mejores museos de Madrid y toda una lección de Historia, tan visual y palpable como no puede haber otra.

En ella se conservan cientos de piezas en forma de cuadros, esculturas, objetos… que representan a los grandes personajes de nuestra realeza, que quisieron conservarlos y hacer de ellos legado vivo para las generaciones futuras.

El retrato de un rey realizado por famoso pintor de la Corte.

El tapiz que colgaba de las paredes de un palacio.

El pequeño trono en el que se sentó una reina.

La escultura de un arcángel realizada por una gran mujer, que no podía firmar con su nombre sólo por serlo.

Y otros cientos de objetos hechos por alguien, que pertenecieron a alguien o que representan a alguien.

Pero sólo los manuscritos conservan la esencia viva de ese alguien que quiso pintar su propio autoretrato en ellos, que acarició sus páginas, que vertió su sabiduría en esas letras que danzan al pálpito de su nervio, de su temperamento, de una personalidad que aún se puede sentir ahí, más viva que nunca, aún latiendo.

Y es que no puedo ocultar mi pasión por la grafología histórica. Esa fascinante disciplina que nos permite bucear en quiénes fueron y cómo fueron aquellos grandes personajes que quisieron legarnos el regalo invaluable de su inmortalidad, a través de su escritura.

Porque nada hay más vivo que la escritura, a pesar de los siglos, a pesar de los Tiempos y de la finitud.

No dejéis, por favor, de visitar la Galería de las Colecciones Reales (Patrimonio Nacional) para admiraros con esta magnífica reliquia y para vibrar con otras tantas joyas de nuestra Historia.

Sandra Cerro – Grafóloga y Perito calígrafo

sandracerro.com

Puedes ver el video también en mi canal de Youtube: